El patrimonio genÚtico de nuestras palomas mensajeras
escrito por webmaster   
viernes, 12 de octubre de 2007

El patrimonio genético


Un legado de manifestaciones evolutivas


    Hay un patrimonio de gran importancia que hoy nos toca manejar y potenciar como el mejor de los legados; la genética de nuestras palomas mensajeras, un tesoro de siglos que se releva cada día como una afortunado conjunto de caracteres que derivan en manifestaciones evolutivas de las mejores mensajeras del momento cada vez que se superan pruebas con el mayor de los corajes y fijan y transmiten en los genes los mejores valores hereditarios.

    Observar e interpretar estas cuestiones cada vez que proponemos y hacemos las parejas para obtener anualmente las nuevas colonias de pichones nos permite constatar si estamos en el camino adecuado. Es pues indispensable llevar un riguroso control sobre los cruces que nos permita consultar en cualquier momento situaciones que requieran confirmar aspectos decisivos en la elección de ejemplares para intentar reproducir los mejores valores de la colonia alada que nos representa y en consecuencia, potenciar la herencia de los tesoros que forman los caracteres que sustentan el buen sentido de la orientación.

    Esta genética aplicada que se nutre de los conocimientos teóricos fundamentados en los conocimientos adquiridos de los colombófilos a través de años de experiencia y que se dan a conocer como parte de su cultura y se comparten en tertulias y charlas instructivas que constituyen lecciones de aprendizaje para los colombófilos menos experimentados, nos permite en líneas generales y de forma colectiva en aumentar rendimientos como se constata al finalizar cada temporada y vemos como se baten las marcas, se recepcionan mayor número de palomas y se alcanzan a cubrir mayores distancias sobre el Atlántico.

    Así se comprueba, en la evolución constante de la colombofilia, que se establecen pautas de transmisión de estos caracteres hereditarios y nos describen mecanismos adecuados a ésta transmisión, fácilmente constatable en los libros de control de parejas con sus gráficos de genealogía que cada colombófilo llena a lo largo de su vida en el manejo de las palomas mensajeras. Todo hay que anotarlo, es fundamental para progresar y compartir conocimientos, constatando tanto el comportamiento de estos genes en cada generación, como en el caso nuestro, la posible incidencia sobre el enriquecimiento de los mismos, al adaptarse las mensajeras a un medio marítimo de las características del nuestro.

    Todos estos grandes valores que encierran la genética de las palomas mensajeras tiene que estar protegido por las autoridades competentes en esta materia y por la sensatez de las organizaciones colombófilas. A este valor de transmitir el patrimonio genético de las mismas, hay que recordar ese gran compromiso demostrado de cada colombófilo por hacerlo perdurar, ejemplos hay de épocas de penurias y falta de recursos donde se ha puesto de manifiesto episodios con características más que meritorias, incluso heroicas, donde el colombófilo ha renunciado a muchas cosas, necesarias en ocasiones, por concentrar los pocos recursos disponibles en el cuidado y sostenimiento de una colonia alada que colma sus mejores ilusiones y que han sido el estandarte de la colombofilia canaria.

    Todas estas consideraciones suman el legado que la colombofilia de nuestra tierra atesora y que no puede estar desprotegido por contingencias de diversa índole, ni ponerse en peligro un compromiso que se acrecienta todos los días sin excepción, para con estos atletas del espacio que tantas alegrías y felicidad nos proporcionan.

    Los ascendientes de cada mensajera hunden sus raíces en una serie de individuos que mediantes cruzamientos en su caso, o apareamientos con diferentes grados de consanguinidad recogen cualidades genéticas que van heredando las nuevas generaciones de pichones que anualmente el colombófilo obtiene como fruto de la selección rigurosa que sobre su estirpe realiza; fijándose al mismo tiempo que en sus aspectos morfológicos, en aquellos que se consignan en sus filiaciones en cuanto a su origen, así como en su historial deportivo y el de sus ancestros.

    Éste cúmulo de datos de gran interés que se recoge en los libros de cada palomar nos permite practicar una cría racional en virtud de todas las consideraciones mencionadas y tener las mayores posibilidades de garantías y aciertos posibles, de los futuros equipos de vuelo que cada año se establecen para afrontar una competición. Cada colombófilo puede así, enriquecer puntualmente su colonia alada con algún ejemplar de valía de otro colombófilo, enriqueciendo con su sangre generosa las cualidades de éste a su estirpe. Consideraciones que tienen que ser constantes y en cada competición anual y la posterior selección de los mejores equipos de vuelo da cada isla, ponen de manifiesto, valores, estética y las mejores expresiones de las mejores mensajeras que cada año hacen avanzar el patrimonio genético de las mismas y la belleza que emana de una anatomía que forja la naturaleza y permite realizar grandes trayectos marítimos y una expresión que encierra la mayor determinación, la mejor capacidad de evolución que permite a una paloma mensajera superar cualquier dificultad que se presente en tiempo de pruebas, de regreso a casa. Todo, constituye la suma de un legado de manifestaciones evolutivas que prosperan continuamente.
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JosÚ Antonio Montesdeoca


Modificado el ( jueves, 24 de abril de 2008 )